El segundo año de doctorado de María no fue mejor que el primero, de hecho, se planteó dejarlo todo y volver a España. Extrañaba su casa y sus amigos, en especial a Ana. Es verdad, que Kyle y ella cada vez tenían mejor relación, a veces se quedaba con ella para no dejarla sola. Sobre todo, en unas navidades que María vio a sus amigos y familiares, se replanteo quedarse y dejar EE.UU.
Sin embargo, Ana como siempre y sabiendo algo de lo de Kyle, le dijo: María tus vales mucho, seguramente, no te lo dirán porque en este mundo no se dice, pero debes creer en ti y luchar. Además, con un compañero así… sería una pena no ver qué pasa. María se río.
Cuando Ana le contó sus cosas, fue María la que le dijo: Ana, puede que nadie te lo diga, pero eres muy grande, sin becas, sin ayudas, sin nada … has creado divulgación, ciencia y tu jefe te cuida aparte de porque es humano porque tú vales mucho y él lo ha visto. Además, con ese chico que nos está trayendo la bebida (mirando a Fabián que venía sonriente). Ana lo miró y le dijo a María: amiga mía, gracias por recordarme que tengo lo mejor aquí (cogiéndole la mano y dándole un beso a Fabián que ya se reunía con ellas).
Seguían siendo una piña. Inevitablemente, María se dio cuenta que extrañaba a Kyle. El segundo año de Ana, sin embargo, fue mejor se metió en rutina y sus abuelos estaban más o menos sanos, así que todo iba bien. Bueno bien, las montañas rusas emocionales existen por supuesto, a veces crees que no podrás acabar el doctorado, pero los ánimos de los seguidores de su cuenta de divulgación le hacían seguir, los de sus amigos y Fabián también, por supuesto. María se volcó durante meses con Ana porque estaba muy triste, ya que había perdido a su abuela. Kyle y María le hicieron un video especial para que sonriera, sí por fin estaban juntos.
El tercer año comenzó y ambas estaban decididas a luchar por sus tesis. María estaba inmunizada a su jefe, Kyle en breve se iba a doctorar. Ella seguía adelante, ambos apoyándose y luchando juntos. Las videollamadas eran muchas veces de dos personas María y Ana, y muchas otras con tres, porque se sumaba Fabián. Ahora, ya eran de cuatro personas: Kyle, María, Fabián y Ana.
Ana, aunque estaba cansada de seguir viviendo con sus padres, tuvo la alegría de que su proyecto de divulgación, la dio sus frutos este año, ya que alcanzó las suficientes visualizaciones y suscripciones, para ganar un poquito de dinero que la venía de perlas. Además, personalmente, la había ayudado a crecer muchísimo.
Cuando se trataba de las tesis, las situaciones eran muy distintas. En el caso de María, las máquinas eran de última generación, los últimos modelos, las ideas mejores parecía que las tenía su jefe. Todo muy top. Ana tenía un agitador que tenía que sujetar ella con cinta para que pudiera agitar sus botes con seguridad, tenían un microscopio de hace 15 años que estaba un poco arañado ya por el uso, el ingenio era necesario, los elementos rotos se aprovechaban, etc. Era a veces, tan notable la precariedad y falta de inversión, sobre todo en contraste con su amiga María, que ambas estaban de acuerdo en que era una pena que su país no invirtiera en ello.

Gracias por leer, que la ciencia y la fuerza os acompañe.
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Ammu


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