RESUMEN
En este artículo hablaremos de la eutanasia, como término controvertido
tanto ahora como a lo largo de la historia. Su definición aunque ha variado
es la del buen morir= eutanasia. En este trabajo veremos los tipos o
modos de eutanasia que hay, los problemas éticos que supone, los casos
más destacados, y especialmente, las conclusiones destacarán los puntos
clave que hay que tener en cuenta.

INTRODUCCIÓN
Desde sus orígenes, el ser humano ha hecho de la vida y la muerte una
cuestión natural y cultural, tal y como ponen de manifiesto las diversas
evidencias de ritos funerarios a lo largo de su historia, además de las
numerosas alusiones literarias y filosóficas. Es con respecto a esto último
que aparece involucrada la ética ya desde la época greco-romana de la
mano de Platón (L a República ), Homero y Séneca, entre otros, los cuales
defienden una muerte sin dolor, en paz. Pero es Cicerón quien aporta la
idea de una muerte digna o eutanasia (eu=bueno y
thanatos=muerte)(Miret, E. 2003). Ya desde esta época aparecen las
controversias sobre el tema por parte de pensadores como Hipócrates que
se declara en contra de que los médicos ayuden a los pacientes a
suicidarse (Juramento Hipocrático). Más adelante, en la Edad Media, la
eutanasia se considera como un pecado por el contexto religioso, mientras
que en la etapa moderna se retoman los valores clásicos de la mano de
pensadores como Francis Bacon (Historia vitae et mortis, 1623), que
diferencia entre una eutanasia interna o natural y otra externa o inducida,
y Tomás Moro (Utopía, 1516), que critica el suicidio frente a la eutanasia
(Jonsen, A. R. 2003). Este dilema se mantiene hasta la actualidad, donde
el concepto de eutanasia es mucho más extenso e implica diversas
connotaciones, dependiendo de muchos factores tales como la solidaridad,
la conciencia y la dignidad humanas, el respeto, la religión, la política, etc.
Se dan pues, distintas opiniones hasta el punto de llegar a prohibir la
eutanasia en algunos países, aunque se mantengan los derechos de los
individuos a rechazar cuidados médicos, como es el caso de España
(Altisent, T. et al. 2002) .
Bien es cierto que hoy en día la esperanza de vida se ha visto
incrementada gracias a que existen muchos más medios que pueden
mejorar el estado de un paciente con el objetivo de no llegar a un estado
terminal, no obstante, siguen habiendo numerosas enfermedades sin cura
o tratamiento efectivo y es aquí donde entra en juego la bioética del
personal sanitario y los familiares. La bioética tiene cuatro pilares
fundamentales: beneficencia, no maleficencia, justicia a la hora de aplicar
la medicina y autonomía del paciente. Estos cobran más o menos
importancia dependiendo de la situación del paciente y no siempre se
cumplen (Astudillo, W. y Mendinueta, C. 2008).
En muchos casos, cuando se trata de tomar decisiones, también juegan un
papel muy importante el hecho de dar una cantidad de información
suficiente a los pacientes y la correcta interpretación. Asimismo, hay que
tener en cuenta que las situaciones de los individuos no son las mismas y
que esto influye también en la toma de decisiones.
La eutanasia es, en definitiva, un tema de alta controversia que hoy en día
es mucho más complejo que antes por mezclarse con aspectos bioéticos.
DEFINICIÓN DE EUTANASIA
La palabra E utanasia, procede del griego y concretamente de la suma de;
“e u ” que significa “bien” y “tanathos ” que significa “muerte”.
Etimológicamente el término sólo significa «buena muerte» y, en este
sentido etimológico, vendría a resumir de excelente manera el ideal de la
muerte digna.
Hoy en día existe una confusión sobre su significado que aumenta día tras
día entre las sociedades de la ciudadanía, profesionales sanitarios, los
medios de comunicación y, aun, los expertos en bioética o en derecho.
Sin embargo, esta palabra se ha ido cargando de numerosos significados y
adherencias emocionales, que la han vuelto imprecisa y necesitada de una
nueva definición.[1]
Según la RAE la eutanasia; tiene por finalidad, evitar sufrimientos
insoportables o la prolongación artificial de la vida de un enfermo. La
eutanasia se puede realizar con o sin el consentimiento del enfermo.[2]
Los médicos son los responsables de ejecutar la eutanasia, por lo general
con el apoyo de los familiares del e nfermo en cuestión. Hay casos, sin
embargo, donde el enfermo se encuentra en condiciones de elegir sobre
su propio c uerpo y solicita la aplicación de la eutanasia, más adelante se
verán casos de este tipo. Esta práctica, sin embargo, está prohibida en la
mayoría de los países.[1]
CLASIFICACIÓN DE EUTANASIA
Concretamente podemos establecer que existen dos tipos de eutanasia;
directa y indirecta.
1. Eutanasia Directa :
Es aquella que adelanta la muerte de una persona que tiene una
enfermedad incurable. Dentro de ella existen dos clasificaciones:
– Activa: que básicamente consigue la muerte del citado
enfermo de modo directo, mediante el uso de fármacos que
resultan letales.
– Pasiva: Se trata en este caso de una muerte por omisión.
Consiste en la consecución de la muerte del enfermo mediante la
suspensión tanto de su alimentación por cualquier vía, como del
tratamiento médico que tenía, en este caso puede producirse por
la abstención terapéutica (es cuando no se inicia el
tratamiento) o por la suspensión terapéutica (en el cual se
suspende el ya iniciado tratamiento al enfermo).[3 y 4]
COMPARACIÓN DE AMBAS
ACTIVA:
– Es más percibida por las personas y no es moralmente
aceptada.
– <<Matar>> es la acción; de llevar o inducir a la muerte. La
inyección letal es relativamente rápida e indolora. [4]
PASIVA:
– Las personas creen que al omitir una acción, no está haciendo
nada inmoral.
– <<Permitir morir>> la omisión; no tomar una medida que
pueda alejar a la muerte. El proceso puede ser relativamente
lento y doloroso.[4]
2. Eutanasia Indirecta:
Es a quella que lo que hace es intentar paliar el dolor y sufrimiento de la
persona enferma en cuestión y para ello se le suministran una serie de
medicamentos o procedimientos terapéuticos, que como consecuencia o
efecto secundario pueden producir la muerte de la citada persona. [3 y 4]
ARGUMENTOS A FAVOR Y EN CONTRA DE LA EUTANASIA
Argumentos en contra de la eutanasia:
Encontramos varias oposiciones a la eutanasia, que ahora desarrollaremos
punto por punto:
– La santidad de la vida humana , conocida así porque comenzó en
tiempos de cristiandad y religión, realmente este concepto se ha ido
ampliando como idea de que ningún ser humano tiene derecho sobre la
elección del lugar, ni el modo de su muerte, porque el hombre no tiene
absoluto control sobre su persona y su vida; son los grupos o asociaciones
conocidas como pro-vida, que actualmente luchan para que se puedan
defender el derecho a vida de fetos, niños, adultos, ancianos, enfermos
incurables o agonizantes. Según este argumento, ninguna autoridad
legítima debería permitirlo siendo un problema jurídico. Así como,
problemas sociológicos ya que no está bien visto, médicos son quienes la
practican y éticos, los cuales defienden el derecho del individuo, etc.
(Rueda Romero.P. , 2010).
– Como establecer en q ué condiciones se debe de permitir , esto se
debe a que sea una decisión libre y racional del paciente, jurídicamente
parece más claro que éticamente, pues se plantean incluso si no se podría
abusar de la práctica. Pero Holanda a planteado que si se permita con las
siguientes condiciones (Rueda Romero. P. , 2010):
· Realizado por un médico (siempre que no suponga un conflicto con
su religión).
· A pedido del paciente, siendo una decisión libre, duradera y bien
informada.
· El paciente sufre una enfermedad irreversible que causa sufrimiento
mental o físico que para el paciente es insoportable.
· Siempre que no haya una alternativa que alivie o disminuya el daño
del paciente.
· El médico ha de pedir una segunda opinión del caso, y que le apoye.
No obstante, hay numerosos casos demostrados de que esta práctica se
vuelve abusiva en EE.UU y en Holanda donde se permite, siendo aplicada
a numerosos enfermos terminales o crónicos, siendo por decisión propia; y
en muchos casos los médicos se encuentran dando dicho tratamiento sin
hacerlo oficial para sus gobiernos. En otros muchos casos lo elige un juez.
De modo que esto sigue dando mucho debate al respecto. Incluso entre
numerosos ciudadanos se ha hecho encuesta de su opinión y
evidentemente las opiniones son variadas, pero en su mayoría prefieren la
eutanasia para ellos mismos, es decir, la apoyan (Mazzari. R. , Wong. S.,
López.M. y Rivas. F. , 1998).
– “ Pendiente resbaladiza”, siendo un debate especialmente moral,
que dice que si se diera la eutanasia voluntaria, implicaría que se
acercaría el proceso a la involuntaria, siendo entonces peligroso como
prácticas justificadas e injustificadas.
Sin embargo parece refutable en el momento en que el individuo debe
estar de acuerdo en hacérsela, de modo que sería injustificada en cuanto
no estuviera aceptado por el propio paciente. Además no se puede abusar
pues hay demasiado cuidado precisamente con este tema, en legislatura y
en contexto médico, social, político y ético. Volvemos a destacar que en
muchos casos los pacientes piden la eutanasia por depresión, de modo
que se considera que se da como abuso en EE.UU y en Holanda, siendo
destacado como proceso en contra de la eutanasia, y su práctica; siendo
un factor según muchos para que se produzcan de modo masivo, pues
puede ser contagioso como el suicidio, también según otros tantos
cuestionable (Mazzari. R. , Wong. S., López.M. y Rivas. F. ,1998).
– La eutanasia involuntaria , como su nombre indica plantea el
problema de discusión de que el paciente no eligió en ningún momento si
quería o no la eutanasia, de modo que se encuentra como un estado de
importantes proporciones, y como argumento en contra. Pues en
numerosos casos, que luego veremos se da que el paciente no la quiere, o
si, pero sus tutores o familiares no están de acuerdo con dicha decisión; lo
que conlleva una discusión ( Kraus. A., 2012).
– El problema de que al permitir la eutanasia se esté i nvirtiendo
menos dinero en los cuidados paliativos. De modo que en Holanda
desde 1995 a 1998 apenas invirtió en cuidados paliativos, pero
presentados siempre como una alternativa más, siendo la eutanasia la
más apoyada desde las instituciones e incluso por parte de la sociedad,
siendo así mismo admitida dicha ley desde 1974. Se tiende a pensar que
tratar el dolor con cuidados paliativos es oneroso, o que incluso puede ser
alargar la vida, como así lo es cuando hay cardiopatías y cuando hay
problemas respiratorios, que se dan por una máquina que los mantiene
vivos (García Quintanal. M. T. , 2011). Lo cual aviva más el debate.
– L os médicos principales responsables de la acción de la
eutanasia, están en contra de ella, debido a que argumentan que la
eutanasia, como el aborto, no son actos médicos ni terapéuticos, ya que el
fin de la medicina ha sido siempre el curar o mitigar el dolor o atender y
acompañar al enfermo y a su familia; siendo así lo que pone el juramento
Hipocrático (García Quintanal. M. T. , 2011).
– La reacción contraria de la eutanasia suele ser también en muchos
casos, asociado especialmente a c reencias religiosos e incluso a
condiciones culturales , pues el hombre desde el inicio de su historia se
ha basado en estos, y así mismo aparece este problema actualmente con
estos procesos tan complejos ( Zapata Feliciano. J. A., 2007).
– Se plantea incluso que la eutanasia sea un p roblema de modo
involuntario, pues se asocia incluso con el aborto cuando se trata de
debatir hasta qué punto se está vivo o no, tanto en estado crítico como
cuando se es un embrión (Mazzari. R. , Wong. S., López.M. y Rivas. F.
,1998).
Argumentos a favor de la eutanasia:
– En la eutanasia voluntaria se plantea que se dan con el principio de
autonomía, siendo especialmente encontrados en los derechos de los
seres humanos, como derecho de elección del individuo sobre su propio
cuerpo. De modo que se admite que cualquier i ndividuo racional tiene
derecho a elegir sobre su destino , siendo capaz de elegir el cómo, el
momento y el método. También, este principio apoya en el hecho de que
se debe de proteger al individuo frente a otras decisiones que lo puedan
afectar a él mismo (Anderson. K. , 2010).
Esta idea parte de la época kantiana que se basa, en la
autodeterminación, lo cual implica que como seres racionales debemos de
elegir nuestras acciones, siguiendo nuestra autonomía y derecho a elegir.
En resumen se podría decir, parafraseando a J. S. Mill: “consiste en
afirmar que el único fin por el cual es justificable que la humanidad,
individual o colectivamente, se entremeta en la libertad de acción de uno
cualquiera de sus miembros es la propia protección. Que la única finalidad
por la cual el poder puede, con pleno derecho, ser ejercido sobre un
miembro de la comunidad civilizada contra su voluntad, es evitar que
perjudique a los demás. Su propio bien, físico o moral, no es justificación
suficiente”. Así se plantea la eutanasia, según los que la apoyan (Pallas. C.
, 2002).
– A favor de la eutanasia, se encuentra también el apoyo de que l os
médicos deben cuidar al enfermo y aliviar su dolor, pero no llevar a
prolongar la vida del paciente irrazonablemente un tiempo excesivo. Por
suerte o por desgracia los avances tecnológicos permiten que hoy día, se
pueda mantener a alguien vivo, aunque sus funciones cerebrales ya no
funcionen o incluso, cuando ya no hacen funciones por si mismos, si no
que los mantiene vivos la máquina que respira por ellos, por ejemplo. Con
esto estamos aludiendo al principio de calidad y dignidad de vida, siendo
este esencial y no manteniéndose en determinados casos, como cuando se
dan los casos de muerte cerebral, pues el individuo no puede decidir, ni
hacer nada, pese a que sus órganos sigan funcionando; incluso muchos
van perdiendo dicha cualidad y viven conectados a maquinas,
dependiendo de ellas. Siendo así tan importante el derecho a la vida,
como el derecho a que esa vida sea digna (Mazzari. R. , Wong. S.,
López.M. y Rivas. F. , 1998).
– A favor, se considera la ética de los médicos, la lógica y ética
de los jueces, etc; basándonos en permitir y confiar en que los
profesionales de cada campo: sociólogos, psicólogos, médicos, abogados o
jueces, políticos y biólogos se encarguen juntos de asumir el estudio de
cada caso. Siendo en cada caso lo mejor evaluados posible (Zapata
Feliciano. J. A. , 2007).
CASOS DE EUTANASIA
Algunos casos a destacar son los siguientes:
Edward Thomas Downes fue un director de orquesta británico que junto
a su esposa, Joan, se suicidaron en un centro de eutanasia de Suiza. Ella
tenía un cáncer terminal y él estaba ciego y en proceso de quedarse
sordo. [5]
Brittani Maynard sufría de una forma grave de cáncer cerebral, incurable
y degenerativo, descubierto en enero de 2014, en una etapa demasiado
avanzada para ser tratada. Un cáncer que la hacía vivir en una cama de
hospital, que la obligaba a incesantes tratamientos y análisis. Se quitó la
vida con una dosis letal de medicamentos recetados.[6]
Inmaculada Echevarría padecía distrofia muscular progresiva desde los
11 años. Años más tarde, su decisión fue rechazar el tratamiento de
ventilación mecánica que la mantenía con vida. El Consejo Consultivo de
Andalucía dictaminó que la petición de Echevarría constituía un caso de
eutanasia pasiva indirecta, por lo que los médicos que cumplieran esta
petición no cometerían ningún delito. Esta resolución basa su dictamen en
la Ley de Autonomía del Paciente y la Ley de Salud de Andalucía, que
establecen la licitud del rechazo a un determinado tratamiento aun cuando
conlleve situaciones que comprometan gravemente la salud del paciente e
incluso le lleven a la muerte. [7]
Terry Schiavo fue una mujer que a consecuencia de un paro cardiaco,
tuvo una lesión cerebral grave que la condujo a un estado vegetativo
persistente, en el cual la paciente se encontraba en un estado inconsciente
sin esperanza de recuperación. A pesar de que ella no dejó ningún escrito
su marido sostenía que Terry no deseaba tener una vida en la que tuviera
que depender de artefactos artificiales para vivir. Durante 12 años su
marido luchó por que la privaran de alimento, que era precisamente lo que
la mantenía con vida. Sin embargo, los padres no estaban de acuerdo con
su yerno y querían mantener a su hija alimentada e hidratada. Para el 18
de marzo del 2005, el juez George Greer apoyó al esposo a que le
quitaran las sondas de alimentación que la mantenían con vida. De esta
manera Terry Schiavo murió de inanición y deshidratación, después de 13
días que estuvo sin alimentación. [8 y 9]
Ramón Sampedro padecía de una tetraplejía postraumática con sección
medular, lo que le impedía el movimiento totalmente a excepción de la
cabeza. Mantuvo juicios en 1993 pidiendo una autorización para que le
suministraran fármacos para aliviar síntomas físicos y psíquicos,
asumiendo los riesgos de no ingerir alimentos pero denegaron sus
peticiones. Treinta años más tarde se suicidó con cianuro potásico con la
ayuda de su cuidadora Ramona Maneiro. [8 y 10]
Eluana Englaro e ra una joven de 21 años que sufrió un accidente de
coche que le hizo entrar en coma , su padre se mantuvo por más de una
década en una batalla judicial para que le quitaran la nutrición e
hidratación que la mantenían con vida. En 2008, el Tribunal de Apelación
de Milán autorizó la suspensión de alimento. [8 y 11]
CONCLUSIONES
Tras todo lo visto la primera conclusión es que se trata de un tema de
mucha controversia debido a que se tienen que tener varios factores en
cuenta y por lo tanto dependerá de cada caso su valoración.
En segundo lugar, el significado de la palabra ha cambiado mucho a lo
largo de la historia y ha adquirido muchas connotaciones distintas
haciendo que el término sea actualmente ambiguo.
Por último, y debido a todo lo que hemos visto anteriormente las prácticas
de eutanasia se han dado tan solo en casos extremos en casos voluntarios
o en otros muy estudiados jurídicamente.
BIBLIOGRAFÍA
[1] http://www.eutanasia.ws/eutanasia_suicido.html
[2] http://definicion.de/eutanasia/
[3] http://es.wikipedia.org/wiki/Eutanasia
[4] http://es.slideshare.net/Luisgra/eutanasia-activa-y-pasiva-suicidio-asis
tido
[5] http://elpais.com/diario/2009/07/16/sociedad/1247695211_850215.html
[6] http://noticias.univision.com/article/2214662/2015-01-14/estados-uni
dos/noticias/asi-fue-el-ultimo-dia-de-vida-de-brittany-maynard
[7] http://www.lasemana.es/periodico/noticia.php?cod=17140
[8] https://todosobreeutanasia.wordpress.com/informacion-general/casosde-
la-vida-real/
[9] http://www.aceb.org/terry.html
[10] http://www.eutanasia.ws/nombres/ramon_sampedro.html
[11] http://elcomercio.pe/mundo/243773/noticia-eluana-englaro-cronologi
a-caso-que-dividio-italia
Bibliografía de papers:
– Altisent, T. et al. 2002. Declaración sobre la eutanasia de la
Sociedad Española de Cuidados Paliativos . Med Pal. Vol.9, nº1.
Madrid. Arán Ediciones. 4 pp.
– Anderson. K . 2010.La eutanasia.
– Astudillo, W. y Mendinueta, C. 2008. Bases para afrontar los
problemas éticos al final de la vida. Obtenido de
http://www.eutanasia.ws/hemeroteca/t69.pdf .
– García Quintanal. M. T. 2011. Razones para no legalizar la
eutanasia. Revista Etbio . Año 1. Vol 1.
10
– Jonsen, A. R. 2003. Ética de la Eutanasia. H UMANITAS,
Humanidades Médicas . Vol.1, nº1. Madrid. 10 pp.
– Klaus A. 1996. Eutanasia reflexión obligada.
– Mazzari. R. , Wong. S., López. M. y Rivas. F.1998. Actitud de
médicos y estudiantes de medicina frente a la eutanasia. Mérida.
Venezuela .MedULA, Revista de Facultad de Medicina, Universidad
de Los Andes . Vol. 7 Nº 1-4.
– Miret, E. 2003. Eutanasia, Filosofía y Religión. H UMANITAS,
Humanidades Médicas . Vol.1, nº1. Madrid. 8 pp.
– Pallas. C. 2010. Argumentos a favor y en contra de la eutanasia.
– Rueda Romero. P. 2014. La dignidad humana y la eutanasia.
– Zapata Feliciano J. A. 2007.Once argumentos contra la eutanasia.
11
Lo tenéis todo en las redes sociales: #HiloEutanasia1 y así cambiando el número hasta el 7.
Gracias por leer. Que la ciencia y la fuerza os acompañe.
Si queréis saber más podéis ir al glosario de biología
Ammu


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